6 de septiembre de 2012

No hay una regla a la hora de conocer a alguien, no hay una forma predeterminada de actuar, un estereotipo de persona que te va a caer bien o que no vas a aguantar. Es algo que va mas allá, una cuestión de piel, energía, química... 
Si bien, a veces hay cierta predisposición cuando ves a otra persona ya sea por comentarios o por aspecto, no hay nada escrito. En el preciso momento en que cruzas una mirada, que decís el primer "hola" dudoso, hay algo adentro que se siente, que no cambia. Esa primera impresión que te dice si el otro te cae bien o mal y que a veces incluso te genera rechazo o cariño.

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