4 de enero de 2013

A cuatro días del comienzo de año ya pasaron demasiadas cosas y no queda nada del alegre festejo por el cambio en el calendario.

Si hubiera querido idear una forma de arrancar mal nunca podría haber sido tan imaginativa.
Las cosas llegaron, sin aviso. Parecía estar todo bien, sin muchas variables y de repente cambio todo.

Puede parecer tonto que este mal porque las cosas no me pasaron a mi pero nada me duele más que ver sufrir a mis amigas.

No se como ayudar, no hay muchas formas de ayudar. Da impotencia ver como las putas vueltas de la vida les complican las cosas y no poder hacer mas que acompañarlas. Y cada vez que una llora me largaría a llorar con ella, porque son una parte de mí, mis hermanas, sin embargo lo mejor que puedo hacer es tratar de que sonrían. Que pobre tarea para las cosas que pasan, que papel insignificante en la historia. Preferiría pasar yo por todo eso antes de ver como lo pasan ellas. Lo único que queda es esperar que salga el sol después de la tormenta y que deje la menor cantidad de secuelas posibles.  

*We must accept finite disappointment, but never lose infinite hope.*

No hay comentarios:

Publicar un comentario