15 de octubre de 2013


Paredes que hablan.Ojos melancólicos observan todo como la primera vez o quizás sabiendo que puede ser la última. 
Los recuerdos llegan acompañados  de sentimientos, memorias, momentos, olores. 

No todo estaba igual, el tiempo dejo su marca indeleble en esa pintura amarilla, esa mesa que supimos usar para jugar a tomar el té entre tazas de plástico y disfraces que ahora permanece abandonada en un patio que por entonces cubierto de vida daba la entrada justa a una casa antigua que parecía sacada de un cuento donde en el fondo se hacían fogatas viendo los pocos metros de pasto y ese par de árboles como un verdadero bosque, esta casa que hoy solo sobrevive en las imágenes de los recuerdos. 

Ella, con una sonrisa tímida y una mirada que esconde profundo dolor y miedo nos cuenta sus cosas al eco de las palabras que parecen tatuadas en cada rincón: "cuantas pruebas nos pone la vida".

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