13 de noviembre de 2013

Paso rápidamente de sentirme invisible a demasiado observada. 

Por un lado yo misma no me esfuerzo demasiado por llamar la atención con mis actitudes, no soy de opinar en las charlas donde hay grandes grupos de gente y me encargo de pasar bastante desapercibida pero sin embargo cuando hago o digo algo siento el peso de todas las miradas y opiniones mentales (probablemente inexistentes) quemándome inmediatamente, por algún motivo aunque nadie me lo muestre creo que están juzgando cada palabra, mirada, comentario o acción y en realidad la primera en juzgarme soy yo, analizando cada cosa antes, durante y después de hacerla, tanto por las reacciones de los demás como por vicio propio a esto de autocorregirme y vivir exigiéndome ser perfecta hasta en las mínimas cosas cotidianas. 

Aunque intente relajarme, ser más espontanea, darme lugar a ser simplemente como sea sin tanto razonamiento, está en mi naturaleza analizar todo hasta estar convencida de que es lo mejor o como mejorarlo.

Vivo atada a mi misma, sin poder separarme de mis pensamientos, intento aprender a manejarlos. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario